sábado, 6 de abril de 2013

“DA LA TALLA” determina los componentes de tu bici adecuados para ti.



Gran parte de las lesiones que padece el ciclista suelen ser por pedalear en una postura incorrecta, en ocasiones, producto de una bicicleta con dimensiones inadecuadas y mala postura sobre ella. 

A estas alturas no todo el mundo sabe que una mala posición sobre la bicicleta deriva en un menor rendimiento del ciclista e incluso en lesiones graves, por eso es tan importante el ajuste biomecánico. Lograr una posición óptima es imposible si la bicicleta, por mucho que valga, no se ajusta a las medidas antropométricas del ciclista, que le aporten comodidad y le permitan aprovechar al máximo cada pedalada. Por tanto es aconsejable dedicar tiempo a elegir los componentes que mejor se adapten a nuestra morfología para poder lograr la posición ideal.



En internet podemos encontrar mucha información, más o menos fiable, sobre como determinar los componentes que mejor se adapten a nuestras necesidades. Aún así, no es tarea sencilla debido al gran número de parámetros a tener en cuenta, morfología, medidas antropométricas, modalidad ciclista, y muchas otras. Por ello lo ideal, para acertar con la talla de la bicicleta, es realizarse un estudio biomecánico a manos de un especialista. Los productos y métodos generalistas, aplicados por personas con poca experiencia, vacian de contenido la palabra biomecánica para usarla como argumento de venta, pero el éxito de sus actuaciones siempre será limitado. Además, nosotros nunca podremos auto-ajustarnos la posición, por eso es necesario acudir a un experto que determine los componentes según nuestras medidas y posteriormente realice el ajuste.

Antes de nada

Antes de comenzar el ajuste y la determinación de componentes, debemos realizar una exploración para determinar si existe alguna necesidad especial del ciclista, como dismetrías, inestabilidad plantar, rotaciones de cadera, etc.

Toma de medidas

Las medidas de la bicicleta se calculan en función de las medidas antropométricas del ciclista.  Las mediciones se toman descalzo y siempre medidas entre ejes, nunca medidas corporales totales. Estas son las medidas antropométricas que se pueden tomar: Altura, ancho de hombros, tronco, brazo, antebrazo, mano, entrepierna, fémur y tibia, largo del pie y flexibilidad.


Los componentes

Está claro que no se pueden dar datos exactos que sean aplicables a todas las personas, ya que las medidas corporales varían de unos a otros individuos. Una persona puede tener una altura total idéntica a otra, pero sus medidas de piernas, brazos, tronco, etc. ser muy diferentes, por lo que dar unas pautas absolutas no es posible, ni tampoco recomendable. Por tanto los datos que a continuación se ofrecen son únicamente de carácter orientativo.

El cuadro

Para determinar la medida aproximada del cuadro que nos corresponde debemos multiplicar la distancia de entrepierna por el coeficiente 0,67 y lograremos averiguar la talla del cuadro. Al igual que ocurre con la biela y otros componentes cuando obtengamos una talla intermedia es mejor decantarse por la medida inferior, ya que es más fácil adaptarse. Aunque además hay otros factores a tener en cuenta como son la flexibilidad, la longitud del brazo, del tronco o de las piernas.

También es importante tener encuentra las distintas geometrías que varían de fabricante a fabricante así como de una talla a otra y observar que parámetros como el ángulo del tubo del sillín o la pipa del cuadro nos permita el retroceso adecuado del sillín y ajustar la diferencia de altura para repartir el equilibrio del peso corporal entre el sillín y el manillar.

El manillar

El manillar es un elemento que nos aporta manejabilidad y ergonomía postural en la conducción. Se determina por la anchura del eje de hombros, además de ser muy importante la dimensión del arco, que no pase de 12 cm, y la dimensión del avance, que no pase de 7 cm, para reunir una mayor ergonomía y posición aerodinámica.

Es fundamental considerar que la dimensión del eje de hombros de los niños es inferior a la de adultos, por tanto necesitan un manillar que se adecúe a su antropometría para que no les cause alteraciones posturales ni funcionales.

La potencia del manillar es un elemento a determinar y concretar a partir de realizar el ajuste del sillín. El uso de manillares con potencias incluidas nos induce un riesgo de error en su longitud y nos puede condicionar. Para comprar un manillar con la potencia incluida se debe hacer después del ajuste.

El Sillín

A la hora de elegir un sillín tenemos que tener en cuenta la anchura, la anatomía, y la consistencia.

La anchura varía según la fisiología de cada persona. Ha de ser la adecuada para pedalear sin que su anchura impida el movimiento, desde el glúteo hasta el apoyo en el pedal, totalmente libre como si fuese un péndulo, permitiendo de este modo que la pierna caiga totalmente libre de fijación aprovechando la fuerza realizada en la carga, a la que se suma el peso corporal de la pierna, obteniendo la maxima eficacia en el pedaleo.

La forma anatómica adecuada de cada sillín, es la que contempla la anchura para la comodidad de apoyo de los glúteos y la estabilidad en los isquiones para soportar la carga corporal y conseguir estabilidad en el pedaleo.

La consistencia es de una importancia fundamental, ya que el sillín que sufre deformación modifica la altura y la plomada, lo cual desestabiliza el pedaleo, variando las sensaciones y los ángulos en los hábitos de carga muscular del pedaleo, esta modificación implica que nuestro sistema muscular y sensorial tenga que estar cambiando constantemente para adaptarse a las nuevas situaciones.

Además de estas características es necesario que la tija nos permita lograr el retroceso adecuado  y a su vez la sujeción del sillín, una vez ajustado, quede en un punto intermedio de sus varillas, para obtener un equilibrado fiable, también es conveniente que el sistema de regulación de la tija sea progresivo y no fraccionado para lograr la inclinación adecuada del sillín.

La biela

La longitud de biela, es uno de los elementos que más controversia suscita a la hora de realizar ajustes. Existen algunos estudios científicos realizados con el fin de evaluar la influencia de la longitud de biela en el rendimiento, y muchas opiniones al respecto que establecen una serie de pautas que no terminan de dar con el método correcto de calcular la medida de biela óptima para cada ciclista o qué parámetros deben suponer la base para este cálculo.

Pues bien, desde aquí sugerimos una relación de longitud de biela adecuada que funciona, basada en el estudio del pedaleo y su biomecánica, tomando como referencia las características físicas del ciclista  en relación a los segmentos corporales involucrados en el pedaleo, la longitud de entrepierna y la longitud de palanca plantar.

*las cifras que se repite en algunas medidas de entrepierna con dos medidas de biela diferente, es debido a la posibilidad de tolerancia por la persona según su fisonomía, flexibilidad, elasticidad, y volumen que le permita asumir un funcionamiento correcto. 
Hay que puntualizar que cambiar la longitud de las bielas conlleva recolocar el sillín en altura y retroceso, así como regular la altura y distancia del manillar.



El pedal

Es recomendable elegir un pedal con una situación amplia de apoyo para disponer de una superficie mayor en el contacto y así evitar evitar presiones en un punto determinado, además de que incluya la posibilidad de utilizar una cala móvil. es conveniente no tener fijaciones en el apoyo para liberar o corregir tensiones de los miembros inferiores.  Para lograr que el pedal tenga mayor eficacia es importante que la separación que existe entre la suela de la zapatilla y el eje pedalier, también llamada palanca parasitaria sea lo más reducida posible. La palanca parasitaria está formada por la dimensión de la cala y el radio del eje pedalier.

Las Zapatillas

Elegiremos una zapatilla con suela rígida que aporta estabilidad y transmisión de la fuerza en el pedaleo y una anatomía que se ajuste a las necesidades de nuestro pie, siempre con una pequeña holgadez para que durante el ejercicio el pie no sufra opresión al dilatarse. Y si además están guapas mejor.

Por último

Esto son directrices sobre como determinar componentes para que el usuario pueda dirigirse a un profesional y sepa los valores a los que se tiene que exponer para adaptarse a sus necesidades.

Cada componente de la bicicleta es un elemento importante que contempla los valores correspondientes a la anatomía de cada persona, precisando de un montaje correcto para poder obtener la mayor utilidad y eficacia, puesto que no es suficiente que las dimensiones y anatomía de los elementos sean adecuadas, sino además de una correcta posición en el montaje.