viernes, 22 de marzo de 2013

Premisas y conclusiones del ajuste biomecánico


Al igual que yo son muchos los que piensan que la biomecánica más que una ciencia es un arte. Pero que nadie me malinterprete, quiero decir que en el ajuste biomecánico sobre la bicicleta es muy difícil conseguir resultados estándares porque no se basa tan solo en números sino que varía según cada persona. Por ello todos los procesos del ajuste biomecánico deben de estar planificados con un planteamiento de adecuación unipersonal ya que la morfología y las necesidades de cada persona son diferentes.

El primer paso para llevar a cabo un ajuste de forma óptima es la determinación de los componentes en función de nuestras características y necesidades. De la misma manera que compramos ropa o zapatos de nuestra talla, para realizar un ajuste es lógico que la totalidad de elementos que componen la bicicleta, talla de cuadro, longitud de biela, anchura de sillín, geometría y dimensiones del manillar, longitud de la potencia y de la tija, sean los adecuados para la persona porque tan importante como su correcta colocación es su correcta elección.

Una vez que tenemos los componentes apropiados es posible comenzar a realizar el ajuste más adecuado a la persona para generar el efecto S.E.R (salud, ergonomía y rendimiento). Aunque también es posible, de forma menos eficiente, realizar un ajuste falseado. Se trata de realizar una adaptación de la posición para aquellas personas que ya tienen una bicicleta cuyos componentes no son los correctos para sus medidas antropométricas. Claro está que esta situación no aporta un ajuste máximo de adecuación pero ayuda a mejorar en la medida de lo posible.

También es posible realizar un ajuste especial para personas con discapacidad, adaptandose a su necesidad para que se produzca la posibilidad de funcionar en el medio de la forma más provechosa posible.

Por supuesto importantísimo el ajuste en el ciclismo base, que al igual que los adultos precisa que los componentes se adapten a sus medidas permitiendo la posición óptima. Pero en estos casos debemos tener muy en cuenta que los niños se encuentran en continuo proceso de crecimiento y por tanto es inevitable tener que revisar y adaptar periódicamente los componentes a las dimensiones de su cuerpo que le permitan un desarrollo adecuado, evitando lesiones y mejorando sus capacidades.

Además de utilizar los componentes apropiados debemos tener en cuenta que el ajuste biomecánico precisa de un proceso de adaptación, verificación y modificación hasta lograr la estabilidad funcional de cada ciclista, por tanto se requiere de un periodo de varias semanas de seguimiento para concluir el ajuste.

Últimamente la biomecánica se ha puesto de moda y mucha gente piensa que con unas formulas y unos cuantos consejos de internet son capaces de ajustarse y nada más lejos de la realidad. Es esencial tomar conciencia de la necesidad de ajustar la posición sobre la bici y está bien informarse todo lo posible pero determinar la elección de los componentes en función de nuestras características y mucho más realizar un ajuste requiere de un experto. Por desgracia son pocos los que saben cómo lograr aproximarse a un ajuste óptimo y muchos los que aprovechan el desconocimiento de los ciclistas para lucrarse con un supuesto ajuste.

Proximamente más información sobre el ajuste 

sábado, 9 de marzo de 2013

La guerra de los componentes IV




Hace unos días tuve una conversación muy constructiva con mi amigo Joaquín Gil, fabricante de sillines de Sax. Hablando sobre la fabricación de sillines a medida para los ciclistas con problemas en el apoyo, me comenta que a través de un sistema de medida de presión puede conocer la distribución del peso sobre el sillín y con estos y otros datos llegar a fabricar sillines asimétricos a la medida que la persona necesite para crear una posición estable y compensar el apoyo de los isquiones.

Esto representa un avance importante y necesario, pero yo me pregunto: ¿No sería mucho mayor el avance si conseguimos evitar la necesidad de tener que llegar a utilizar componentes especiales adaptados?

Normalmente, la anatomía y la estructura de la pelvis juegan un papel importante en la distribución de la presión sobre el sillín. Pero además de la causa anatómica la posición del ciclista en el sillín tiene un gran impacto en la distribución de presiones.
Cambiar el patrón de presión realizando modificaciones en la bicicleta es relativamente sencillo. Por tanto empleando el uso de la biomecánica desde el periodo de crecimiento podemos corregir las inestabilidades corporales y prevenir que se produzcan alteraciones, evitando así la necesidad de componentes especiales adaptados a los problemas que con el paso del tiempo ocasiona un funcionamiento desequilibrado.

Igualmente antes de utilizar componentes asimétricos es recomendable y necesario realizar un ajuste biomecánico para ver hasta qué punto se consigue lograr el equilibrio funcional. En la mayoría de los casos utilizando y adaptando los componentes adecuados al ciclista conseguimos modificar la estabilidad y llevarla a una situación funcional diferente que corrige el desequilibrio existente sin tener que utilizar elementos adaptados.

Por todo esto tengo que seguir insistiendo en la importancia del uso de la biomecánica en el ciclismo base, ya que es capaz de mejorar la capacidad natural durante el crecimiento y evitar lesiones y alteraciones provocadas por una posición inadecuada sobre la bicicleta. Considerar la biomecánica de manera imprescindible para la práctica ciclista, haciendo hincapié en los más jóvenes, aporta una gran mejora para este deporte y es el avance que el ciclismo necesita.

Cuanto más ajustada es la posición del ciclista, mayor es el rendimiento y menor el riesgo de sufrir lesiones, con la ventaja añadida de que además el ajuste biomecánico generalmente es capaz de subsanar y adaptarse a necesidades físicas especiales, produciendo el efecto S.E.R (salud, ergonomía y rendimiento), el nuevo sistema de adaptación biomecánica que sustituye a todos los actuales.

Pero si bien es cierto que la biomecánica es la solución para una práctica saludable y mejorada del ciclismo, hay casos en que, debido a alteraciones congénitas o provocadas por algún accidente, es inevitable tener que emplear componentes adaptados para llegar a una posición óptima. Componente para los que el mercado no tiene respuesta, y muchas veces hay que fabricar de forma artesanal puesto que las necesidades de cada uno son unipersonales y no se pueden adaptar de forma generalizada. 

revista desde la cuneta
http://www.revistadesdelacuneta.com/tengopagina.php?page=archivo0940