lunes, 14 de enero de 2013

Elegir un sillín con criterio.


Si a uno le dejan sin el sillín de su bicicleta, descubrirá con sorpresa que, este componente que a menudo no le damos mayor importancia, es imprescindible para pedalear, pues sobre este reposa todo el peso de nuestro cuerpo e influye en el pedaleo, en la salud perineal, en la ergonomía de apoyo de los glúteos y estabilidad de apoyo en los isquiones. Por lo tanto elegir un sillín adecuado es fundamental, pero no es tarea fácil pues hay tantas morfologías como opiniones. No hay sillín más perfecto que el que se adapte a nuestras necesidades.

A la hora de elegir un sillín tenemos que tener en cuenta las dimensiones de la anchura, la anatomía, y la consistencia.

La anchura varía según la fisiología de cada persona. Ha de ser la adecuada para pedalear sin que su anchura impida el movimiento, desde el glúteo hasta el apoyo en el pedal, totalmente libre como si fuese un péndulo, permitiendo de este modo que la pierna caiga totalmente libre de fijación aprovechando la fuerza realizada en la carga, a la que se suma el peso corporal de la pierna, obteniendo la maxima eficacia en el pedaleo.

A la hora de elegir la forma anatómica de nuestro sillín deberemos tener en cuenta que esta varía dependiendo del sexo, puesto que los genitales masculinos y femeninos son diferentes precisan de apoyo diferente para liberar la zona perineal. Y también varía dependiendo de la edad, si es niño o adultos, debido a las dimensiones corporales.

La forma anatómica adecuada de cada sillín, es la que contempla la anchura para la comodidad de apoyo de los glúteos y la estabilidad en los isquiones para soportar la carga corporal y conseguir estabilidad en el pedaleo.

La consistencia es de una importancia fundamental, ya que el sillín que sufre deformación modifica la altura y la plomada, lo cual desestabiliza el pedaleo, variando las sensaciones y los ángulos en los hábitos de carga muscular del pedaleo, esta modificación implica que nuestro sistema muscular y sensorial tenga que estar cambiando constantemente para adaptarse a las nuevas situaciones.

El sillín para los niños, como los demas componentes, deberá estar acorde con su antropometría, al desarrollo de su pelvis, sus gluteos e isquiones, por tanto deberá ser inferior al que utilizamos los adultos para ofrecerles una buena estabilidad en el apoyo, obteniendo un correcto pedaleo que les permita crecer adecuadamente sin generar alteraciones. Este es un tema que los monitores deberían observar en las escuelas de ciclismo para ayudar a los niños.

Las alteraciones provocadas por el sillín que sufren los ciclistas, se pueden evitar con la elección del sillín adecuado, que contemple las medidas de apoyo de cada persona para liberar presiones fuera de los puntos de apoyo. Además es muy importante el ajuste y montaje posterior del sillín en la bicicleta, teniendo en cuenta la horizontalidad entre la parte delantera superior del sillín y el apoyo de los isquiones, para ello es necesario, claro está, que los diámetros de las ruedas sean iguales y se encuentre en una situación de apoyo horizontal, además de otros factores a tener en cuenta como la altura del sillín y retroceso, la altura del manillar, y la distancia entre el manillar y el sillín.

http://www.revistadesdelacuneta.com/tengopagina.php?page=archivo0752

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